Diseño de Interiores: Imágenes e ideas de decoración | homify

Diseño de Interiores: Imágenes e ideas de decoración

¿Por qué es importante personalizar nuestra casa? 

Cuando compramos una casa o un apartamento, nuestras casas son concebidas como nuestras una vez que cada habitación ha sido modificada y adaptada a quiénes somos nosotros. Es decir, ha sido amueblada, sus paredes pintadas, cuadros y fotos agregadas, y todas nuestras pertenencias ubicadas en los lugares que nosotros hemos seleccionado. Es evidente. Para que algo se sienta nuestro, debe tener nuestra huella en cada rincón y debe presentar la comodidad que requerimos para nuestro día a día. Por ello, es necesario manejar el espacio para cumplir con nuestras necesidades inmediatas, además de nuestro desarrollo físico, psicológico y emocional. 

Este último viene del uso diario que le damos a los lugares. Por ejemplo, si pintamos la pared de nuestro dormitorio roja, estaríamos atentando contra nuestra tranquilidad física y psicológica, ya que es un color que causa el acelere de nuestras palpitaciones y tensión muscular, y no deja que la mente descanse. Por ello, el diseño de interiores establece las relaciones entre los elementos de la casa, su funcionalidad, iluminación, morfología, ubicación y sus materiales para crear impactos positivos en las personas que habitan la casa. 

¿Cómo materializar nuestra decoración ideal? 

El primer paso en el diseño de interiores requiere evaluar el objetivo que se le quiere dar a cada habitación y que características tiene esta. Además, se tiene que poner en claro cuál es el presupuesto que se le va a dedicar a ambientar el hogar. 

Según estos dos parámetros, se puede iniciar la experimentación con los estilos. Se debe elegir el color de las paredes. Si las habitaciones son pequeñas, los colores claros garantizan el uso completo del espacio, y si estas son más grandes, es posible jugar con una mezcla de colores claros y oscuros para avivar el ambiente y dar hincapié en el estilo. Después, para iniciar la compra de materiales y distintos elementos, se pueden buscar ideas según la imagen mental que se tenga. Existen los estilos: Minimalista, hace más de menos; Escandinavo, donde busca aprovechar la luz; Rústico, usa características naturales y simples; Clásico, es elegante y sofisticado; entre otros. 

El siguiente paso es evaluar, a partir de ellos, cuál es la utilidad específica que se le quiere dar a cada elemento. Es decir, seleccionar específicamente cada elemento y ubicarlo en algún área de la habitación. Para ello, se debe hacer un pequeño plano con dimensiones a escala en el que se pueda observar las proporciones entre espacio usado y el espacio de movilización restante. De esta forma, también se puede revaluar el planteamiento inicial del objetivo de cada habitación, si el espacio no resulta como era deseado. 

Finalmente, llegamos al toque final, y el que personaliza por completo nuestro hogar: los elementos decorativos. Dependiendo del estilo que se haya utilizado, se pueden usar desde floreros y cuadros, hasta fotos enmarcadas y adornos. Si los ambientes son pequeños, el estilo recargado, podría suponer un impedimento para la comodidad en el hogar. Por ello, se recomendaría ser sutil con el uso de adornos y optar por un estilo minimalista o escandinavo.