Casas: Ideas, diseños y decoración

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¿Comprar o alquilar?

Los beneficios de comprar una casa son los de tener la seguridad de poseer un bien inmueble del cual disfrutar por un tiempo indefinido y de tener una renta en caso se necesite. Además, de tener un bien hereditario del que tus hijos pueden disponer para usar o vender en el futuro. La inversión en una casa es siempre a largo plazo. Una hipoteca tarda años en pagar, existen arbitrios municipales y existen costos de mantenimiento que tienes que considerar. Asegúrate de tener la capacidad de pagar las cuotas y extras a la hora de tomar una decisión.

El alquiler es la primera opción de familias que recién empiezan, de jóvenes que acaban de independizarse o de personas que ya tienen un bien y lo están alquilando a su vez. Otras personas prefieren quedarse en alquiler e invertir en otras cosas. La ventaja es la libertad para mudarte en cualquier momento. El hecho de no hacer una gran inversión permite derivar el excedente a otras actividades más rentables, o sencillamente a tus hobbies y a tus vacaciones. La desventaja está en que no existe la seguridad y la “paz mental” que surge del hecho de poseer un bien inmueble. La relación con el propietario es fundamental y define las opciones de quedarte, hacer modificaciones o renegociar el contrato.

Consejos para construir

Construir una casa permite planearla de acuerdo a tus gustos y necesidades personales o familiares. Durante todo el proceso, la ayuda de profesionales, conocer el reglamento y saber adaptarte al espacio y sus condiciones serán tus mejores aliados. Si bien el reglamento de construcción peruano es extenso, algunos puntos básicos a seguir te ayudarán a hacerte una idea de lo que tienes que tomar en cuenta para construir una vivienda.

La propiedad del terreno es lo principal. Simplemente no puedes construir en un terreno que no te pertenece y cuyo título de propiedad no sea específico para uso residencial, sea en áreas urbanas o rurales.

El suelo debe ser adecuado. Antes de construir debes hacer un estudio morfológico para determinar su composición y su resistencia, así como el acceso a servicios de agua, electricidad, telefonía y gas (si el área cuenta con el servicio).

El número de habitantes está en función del número de habitaciones. Esto se llama “densidad habitacional” y calcula que las casas de una habitación soportan a dos personas como máximo; las de 2, hasta 3 personas; las de 3, hasta 5; y así sucesivamente. Por supuesto esta norma no es estricta: con un poco de lógica se puede inferir cuántos cuartos necesitas.

El área mínima techada para una casa que puede ampliarse es de 25 m2. En el caso de aquellas que no puedan ampliarse (departamentos, espacios dentro de una quinta, etc.) el mínimo es de 40 m2. Es importante que si existe la posibilidad de ampliación, ésta se incluya en el diseño original.

Los accesos de agua deben encontrarse en los lugares donde se los necesite: los baños y la cocina, con posibilidad de combinar espacios, como la cocina y la sala, o el baño y el lavatorio, etc.

Los materiales de construcción que puedes usar son variados y van desde el ladrillo hasta la madera. Lo importante es que respondan a tus necesidades y sean duraderos. Los puedes encontrar, usar y combinar de acuerdo a su clasificación, cada uno con sus particularidades.

La madera. Su mayor problema radica en que limita las formas que se pueden obtener en el diseño de la construcción en sí. Su versatilidad, sin embargo, permite que siga siendo una protagonista en los acabados.

Los materiales pétreos. Los más usados en la construcción son la piedra caliza, el mármol, el granito, la pizarra y los áridos. Se usan sobre todo para los muros, los suelos y los acabados.

Los cerámicos. Derivan de tierras arcillosas formadas y cocidas en un horno a altas temperaturas. Los ladrillos son cerámicos, por ejemplo, y se usan como base para los muros. En el Perú, el uso del adobe es muy extendido, sobre todo en la Sierra. Otros cerámicos son las baldosas y azulejos, la loza sanitaria y las tejas, que se usan para los acabados..

El vidrio. Tiene sobre todo una función en las ventanas, ya que permite protegerse del exterior sin perder la visibilidad.

El metal. Se puede usar para reforzar puertas y construir rejas, pero también para acabados, detalles, adornos, etc. En casas más antiguas, las tuberías son de metal.

El plástico. Se usan sobre todo para las tuberías, reemplazando a las viejas de plomo u otros metales, que tienden a oxidarse y obstruirse.

Otros materiales. El yeso y el cemento se usan para el recubrimiento de los muros. Otros compuestos, como el concreto, se usan para construir los espacios.

Tengo una casa y la quiero remodelar

Antes de iniciar, analiza los puntos fuertes y débiles de tu casa o del espacio que quieras trabajar, temas como aislamiento, conductos o iluminación requieren una especial atención. También plantéate la estética que quieres darle. Prepara un proyecto concreto, que se ajuste perfectamente a tus necesidades y presupuesto. La pintura es el instrumento ideal para dar un aire nuevo a un cuarto de forma económica y sencilla.

Una de las reparaciones más comunes concierne a las tuberías. Si son de cobre o hierro es conveniente revisar el caudal de agua y su estado. Si las tuberías están a la vista, puedes cambiarlas sin levantar el suelo. También puedes aplicar una capa de resina especial que cubra el interior de la tubería vieja, creando una segunda tubería por la que circulará el agua libre de cualquier residuo metálico.

La cocina y el baño requieren de un trato especial. Por lo general necesitan trabajos en el suelo y los muros, como cambiar losetas y azulejos, o más grandes, como reemplazar una bañera una ducha. Si el cambio no es urgente, pero quieres dar un retoque, puedes recubrir las paredes con esmaltes sintéticos o papeles y vinilos resistentes a la humedad.

Cambiar puertas y ventanas es una inversión necesaria si realmente se encuentran en mal estado. Si sólo es necesario dar un aire nuevo a las puertas, bastará con lacarlas. Las ventanas quedarán como nuevas si se lijan y se pintan sus marcos. También puedes cambiar cortinas, que además de cambiar el aspecto de la estancia servirán de aislantes para evitar el exceso de frío o calor.

Asegúrate de tener desde el principio una iluminación correcta en toda la casa. Distribuye correctamente lámparas, focos y sus puntos de luz, que te ayudará además a reducir el gasto en electricidad. Los espejos también juegan un papel importante a la hora de iluminar y ampliar un espacio.

La sala es donde más puedes dejar volar tu imaginación. Si tienes una sala-comedor por ejemplo, puedes separarlas colocando un biombo móvil o una puerta corrediza para lograr un “efecto pared” reversible. Cambia la disposición de los muebles o renuevalos. Los textiles juegan un papel fundamental para cambiar el aspecto de la sala: nuevas cortinas, volver a tapizar las sillas o combinar el sofá con cojines.

Finalmente, en tu dormitorio bastará con cambiar la disposición de la cama, conseguir una nueva cabecera con algún elemento original o renovar las sábanas. Otra propuesta que no requiere obras y permite ganar espacio consiste en sustituir las mesas de noche o crear estanterías para libros u objetos que podrías tener en tu cómoda.

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