Casas de campo: Ideas, diseños y decoración

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En la actualidad, vivir en el campo por elección es un cambio en el ritmo de vida. Vivir en el campo implica un modo de vida más lento, lejos de las prisas de la ciudad, el estrés, el tráfico, la contaminación o el ruido, que se diluyen como por arte de magia cuando vives en un pueblo. Si vives en el campo recuperarás el tiempo que perdías en transporte para ir a la oficina, al supermercado o a llevar a los niños al colegio. Ahora, sólo tienes que dar un paseo para llegar a cada uno de esos sitios.

La segunda gran ventaja de vivir en una casa de campo es que al haber menos gente, es más sencillo conocer a los vecinos. Esa mayor confianza puede ser clave para tu seguridad, la de tu familia y la de tu casa. Es una constante universal que conocer y tener confianza con los vecinos significa que todos se vigilan entre sí.  

Vivir en el campo es más barato. Sólo tienes que echar un vistazo y comparar los precios que actualmente registra la vivienda en un entorno rural y otro urbano. Tan grande es la diferencia que quizá sea la única manera de tener la posibilidad de acceder a la compra de una casa, más grande además de lo que se puede encontrar en una ciudad por el mismo precio. Además de una casa con precios accesibles, los gastos relacionados con la propiedad inmobiliaria se reducen considerablemente, sobre todo en los impuestos. 

En el Perú, donde un tercio de la población se concentra en Lima, la mayor parte de la gente que vive en el campo suele hacerlo como segunda vivienda. Esto nos plantea algunos problemas específicos, sobre todo de movilidad, que no se encuentran, sin embargo, en otras ciudades como Arequipa, Cuzco o Cajamarca, que tienen menos habitantes y parques automotores mucho más reducidos.   

¿Vivir permanentemente o por temporadas?

La mayor parte de casas de campo en el Perú se usan como segunda vivienda o como viviendas de alquiler por temporadas. Cerca de Lima, los principales distritos rurales son Cineguilla, Chosica, Chaclacayo y Pachacamac. La ventaja que tienen es que se encuentran suficientemente cerca para llegar en auto.

Vivir permanentemente en aquellos distritos tiene las ventajas de tener la tranquilidad y el silencio que no se encuentran en Lima, así como el espacio, la posibilidad de tener mascotas y dejarlas a sus anchas en el jardín, crear una comunidad de vecinos y obtener siempre productos frescos en los mercados locales a precios muy cómodos.

Pero tiene la desventaja central de la movilidad. Los accesos suelen ser complicados, sobre todo por el tránsito en carreteras mal planificadas y, lamentablemente, la centralización de bienes y servicios en Lima significan que es necesario hacer el viaje para comprar ciertos productos que no se consiguen en el campo. 

Las personas que viven en los distritos rurales de Lima suelen ser independientes o trabajan solo algunos días en la ciudad. Por lo general, van a al menos una vez por semana y tratan de juntar compras, visitas al médico y actividades similares en cada visita. 

¿Cuáles son los mejores materiales para construir en el campo?

Pero digamos que eres organizado y no te importa moverte a Lima una o dos veces por semana. Digamos que no tienes aún una casa, pero sí un terreno sobre el que construir. Puedes tener aún algunas preguntas, como ¿qué materiales te convienen para construir una vivienda que se ajuste a tus necesidades? ¿qué tamaño debe tener el terreno y cuánta área puedo construir? 

Lo primero que tienes que pensar es que el Perú es un país sísmico. Tus materiales deben ser sólidos, con cimientos profundos y resistentes a temblores y terremotos de intensidades de hasta 9 grados. El Perú es también un país de valles profundos y quebradas que se activan casi anualmente por las lluvias estacionales: es esencial no construir sobre las quebradas por donde pasan los huaycos, si no quieres perder todo lo que tienes. 

Tomando esto en cuenta, los mejores materiales para el campo son la piedra y la madera, que además de elegantes y estéticos, son resistentes aunque no las más baratas. Otros materiales como el ladrillo y el mortero son opciones más baratas, pero menos resistentes que la piedra y no aportan a la estética campestre. La mejor combinación es la de los tres elementos. 

Otro factor es el de la lluvia. Mientras más te alejes de la costa y te adentres en las montañas, más posibilidades de lluvias. Por eso, debes planear el techo de tu casa en consecuencia. Un techo inclinado o a dos aguas, con tejas resistentes de cerámica, será en este caso la mejor opción. 

Finalmente, una casa de campo no está completa sin una terraza y un jardín. Aquí puedes dejar a volar tu imaginación, agregando por ejemplo un área de parrilla construida en ladrillo, una piscina o un huerto al lado del jardín.

Los profesionales de homify pueden ayudarte en estas tareas. 

¿Cómo vivir de manera moderna en el campo?

Vivir en el campo no significa dejar la modernidad. Puedes combinar la vida rústica con todas las comodidades de la vida moderna. Actualmente no sólo el acceso al agua y al sistema eléctrico, sino a Internet y a la televisión llegan sin mayores dificultades a las zonas rurales. Por lo demás, el estilo lo pones tú. Las técnicas modernas de construcción te permitirán crear una casa como la quieras, sea de estilo tradicional, como absolutamente contemporáneo. 

Puedes ver miles de ejemplos de casas de campo en nuestra colección de imágenes.