Cobertizos: Ideas, diseños y decoración

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¿Qué es un cobertizo?

Un cobertizo se define como una sencilla cuesta cuya parte superior está adjunta a un muro o a una construcción. Es el tipo de techo más común y suele ser la alternativa más barata para cubrir una estructura. Se diferencia de un techo a dos aguas en que no es el techo principal de una casa en zonas lluviosas.

El uso principal para este tipo de techo es el de cubrir extensiones sencillas, garajes, terrazas, etc. También se usa en depósitos, por ejemplo cuando se requiere de espacio adicional y se construye adyacente a la casa o el edificio principal, al lado de uno de los muros.

La construcción de un cobertizo es sencilla y barata. Dada la cuesta en el techo, el agua de la lluvia (o la nieve en las regiones de la Sierra) corren hacia abajo, evitando así la necesidad de agregarle cualquier tipo de protección impermeable. Por ello, este tipo de construcción es ideal para las regiones lluviosas. Puede ser construido como parte del edificio, o como una extensión en el futuro.

¿Qué materiales puedo usar para crear un invernadero?

La mayor parte de invernaderos consisten de una estructura aleros de aluminio que encajan en los marcos de la construcción y actúan de soporte para el techo. Se usan barras de cristal o de policarbonato entre los aleros para completar el techo.

Techos de invernadero con policarbonato: Son una alternativa de bajo costo que no solo te ofrece un aislamiento de gran calidad, sino también es ligero y muy resistente. Lo puedes encontrar en diversos espesores (entre 16 y 35mm), matices y tamaños. Como el material distorsiona la luz solar, no tiene la claridad del vidrio y no tiene las mismas cualidades de aislamiento acústico. El policarbonato también tiende a ensuciarse más rápido que el vidrio y puede desarrollar un sedimento verdoso entre los paneles. Esto significa que el techo necesitará una limpieza profunda unas dos veces al año, por lo que si planeas usar un invernadero regularmente, puede que el policarbonato no sea tu mejor opción, ya que los costos de mantenimiento serán más altos, cuesta más calentarlo y no reducirá el ruido exterior. Pero si lo piensas usar para un uso más casual o para plantas caseras y jardinería, es tu mejor opción, pues es más barato de adquirir e instalar.

Techos de invernadero con vidrio: Los techos de vidrio son los más usados para invernaderos, ya que si bien son más caros que los de policarbonato, ofrecen más beneficios. Una de las ventajas clave es la claridad, que permite que más luz entre en la habitación. También tienden a tener mejores propiedades de aislamiento y en algunos casos de vidrios especializados, puedes controlar la cantidad de luz y calor que pueden entrar al invernadero. El vidrio tiene también mejores cualidades acústicas y de insonorización que el policarbonato y en el mercado existen opciones especializadas de vidrio doble con propiedades mejoradas. Esto puede servirte si vives al lado de una carretera o necesitas mantener cualquier ruido fuera. Las placas de vidrio pueden encajarse en todos los tipos de marco, sean de PVC o de madera. El vidrio es la mejor opción para invernaderos de uso intensivo a lo largo del año.

¿Cómo construyo un cobertizo simple?

En primer lugar, consulta con tu municipalidad para conocer los permisos, requerimientos y problemas que puedas encontrar a la hora de construir un cobertizo.

Lo siguiente será encontrar cualquier obstáculo subterráneo, ya que necesitarás crear cimientos que, aunque poco profundos, darán resistencia a la estructura. Es mejor que contactes con un profesional antes de iniciar una excavación, ya que puedes romper tuberías o líneas eléctricas y causar daños importantes a tu casa o incluso ponerte en peligro.

Diseña y dibuja tu producto. Planea minuciosamente las medidas, así como la inclinación del techo y dónde exactamente lo instalarás para que resista mejor el clima. Asegúrate de que el ángulo sea el suficiente para que la lluvia resbale sin problemas fuera del edificio. Puede que necesites una tubería para dirigir el agua y evitar que se empoce en la base. Si vives en una región en donde nieva, asegúrate de que pueda resistir el peso.

Decide luego el tipo de materiales que usarás. Por más que sea algo pequeño, un fundamento sólido es importante. Elige materiales que se adapten al tipo de suelo y el clima, así como aquellos que combinen con los de tu casa. Calcula bien la cantidad y el precio, para no salirte del presupuesto ni quedarte con sobras.

Procedimiento:

- Marca el área donde se encontrará la estructura.

- Calcula unos 2,5 metros desde la estructura principal y cava un hoyo profundo para colocar el primer poste, colócalo y rellena el resto con concreto.

- Desde el primer poste, calcula un metro más sobre la misma línea y coloca un segundo poste. Haz lo mismo con el tercero y el cuarto, igualmente a un metro de distancia uno del otro.

- Corta una muesca en la parte superior de cada poste. Ahí es donde encajarás el soporte del techo.

- Luego, coloca los soportes sobre los postes.

- Una vez listo, coloca las horquillas metálicas en el lado exterior de los postes. Usa clavos para mantenerlos firmemente en su lugar.

- Ajusta bien una clavadora, asegúrate de tener tornillos de buena calidad ya que de esta manera ajustarás la parte superior de tus vigas.

- Coloca firmemente dos tablones en ambos extremos de la clavadora y colocalos en la parte superior de la estructura. Añade un tercer tablón en el centro.

- Una vez hecho esto, coloca el material del techo mediante la colocación de tablones de madera a intervalos regulares en la parte superior del techo como se hizo antes.

- A continuación, mide el trozo de material que usarás en el techo y colócalo sobre la estructura del techo base. Atornillalo con un taladro y clavos.

- Para el paso final, instala el revestimiento como una cubierta contra la estructura lateral. Atornilla con un taladro y clavos.