Dormitorios de estilo escandinavo: imágenes y decoración

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Un dormitorio escandinavo es un lugar que como en cualquier otro cuarto podrás disfrutar de una siesta, de un descanso después de un largo día de trabajo y de intimidad, lo que hace la diferencia en este caso es la naturalidad, minimalismo y practicidad en los detalles que le caracterizan, se emplean generalmente colores como: el blanco, el rosado, el azul claro, el gris y el negro, todo depende del gusto personal al momento de decorar, así como materiales como la madera (uno de los más importantes de este enfoque) que se aprecia recubriendo una o más paredes, en los suelos, en las piezas de almacenamiento como armarios y baúles y por supuesto en las camas cubiertas por textiles suaves.

Un  cuarto de este tipo sobresale por su sencillez, en cuanto menos objetos o muebles  hallan en el dormitorio más espacio disponible habrá para por ejemplo ubicar sillones o alfombras que te permitan leer, meditar, estudiar, o ver películas con tu familia o amigos, convirtiéndose en uno de los espacios más importantes de tu vivienda. La alcoba debe contar con los elementos esenciales como lo son: la cama, una o dos mesas de noche tradicionales, una o dos sillas que a veces reemplazan la función de las mesas de noche y un pequeño estante o colgador para la ropa, el concepto principal aquí es no sobrecargarse de objetos innecesarios y preferiblemente optar por piezas vintage que refieren a otras épocas con una vista desgastada, fabricados en madera y en bloques de hormigón.

Sin  embargo no hay problema en disponer otros elementos como chimeneas personales, espejos o cualquier otro mueble que quieras incorporar, toda vez que guardes el concepto de sencillez y sobriedad.

Decoración minimalista e iluminación.

En el dormitorio escandinavo debe aprovecharse especialmente la luz natural ya que ésta ofrece calidez y armonía a todo el lugar, ésto a través de ventanas de madera o de PVC, adicionalmente se pueden usar velas de colores puestas sobre las mesas, lámparas de diferentes tipos y tamaños en plástico, metal o mimbre que cuelguen desde el techo en el centro del cuarto o que se empotren en la pared a cada lado de la cama.

Por  otra  parte se encuentran los  textiles naturales como  la  lana, el algodón, el lino que se extienden sobre el lecho o se organizan sobre bancas al final del mismo, lo más relevante es dejar la superficie libre para descansar en cualquier momento y tomar una siesta de forma placentera. Entre éstos textiles que le aportan a la habitación calidez se encuentran: pieles en alfombras o tapetes rodeando toda la cama, a los pies de la misma o cubriendo todo el centro de la pieza, cojines de lana, un buen cubrelecho hecho en algodón o pluma y cortinas hechas en tela semitransparente, también se puede optar por incluir persianas sencillas de color blanco o incluso si la ventana es pequeña dejar los postigos abiertos es una opción que se suele considerar en este tipo de decoración.

Cuando la configuración del sitio lo permite, utilizar una ventana grande desde el suelo hasta el techo es muy común sobre todo de ser posible para comunicar la habitación con una pequeña terraza que permita disfrutar del aire libre cuando apetezca.

En la zona de la cama además se usan colores llamativos como: el negro, el amarillo o el azul en contraste con el blanco para arreglar cabeceras increíbles en las que se agregan 1 o 2 cuadros dependiendo de su tamaño: grandes con paisajes o medianos y pequeños con pinturas o con frases para recordar en negrita, en el cabezal también se encuentran estanterías donde se ubican objetos decorativos tales como: plantas verdes, flores, piezas armables, colecciones especiales, cajas metálicas, libros, relojes, portaretratos, juguetes si se trata de la habitación de los niños, entre otros. También se encuentran cuernos de venado decorativos o renos pintados en tonos claros.

Colores y aplicaciones.

Los  tonos  neutros son ampliamente empleados en este estilo: el color blanco es el preferido para un dormitorio escandinavo ya que aporta mayor claridad y luminosidad a cualquier cuarto, es muy versátil ya que se puede aplicar en las paredes, en el piso o en la totalidad del espacio apropiando la tendencia denominada total white, también se encuentran el gris y el negro, colores que hay que saber combinar adecuadamente con el  blanco para no perder la luz y el brillo en la estancia, se aconseja por ejemplo utilizar estos tonos en elementos como las almohadas, los marcos de un cuadro o alguna lámpara para que su color haga el punto de contraste apropiado con el blanco usado en toda la extensión del dormitorio.

Otros tonos suaves como el arena, el azul cielo y el rosado cuarzo, se utilizan en: paredes a media altura mezcladas con revestimientos de madera natural, sábanas, cojines, sillas, hamacas y tapetes estampados.

Apropiando las anteriores particularidades traerás a las alcobas de tu casa lo mejor del estilo escandinavo. Para un mejor acabado de tu idea es clave asesorarte de expertos en aspectos específicos como el uso de textiles y tapicería o el tratamiento correcto de la madera con profesionales ebanistas, ellos te guiarán en la adaptación de un diseño escandinavo personalizado a tu gusto y necesidades particulares.