Techos a dos aguas: Ideas, diseños y decoración

  1. Ad
  2. ¿Necesitas ayuda con tu proyecto?
    ¿Necesitas ayuda con tu proyecto?
  3. Ad
  4. Ad
  5. ¿Necesitas ayuda con tu proyecto?
    ¿Necesitas ayuda con tu proyecto?
  6. Ad
  7. Ad
  8. Ad
  9. Ad
  10. Ad
  11. Ad
  12. Ad
  13. Ad

¿Qué es un techo a dos aguas?

Tal como lo indica su nombre, un techo a dos aguas es una cubierta compuesta de dos placas de la misma superficie que se encuentran en un vértice, formando un triángulo y cubren una casa. Es el tipo de techo más popular en Europa y Estados Unidos, donde las temporadas de lluvia se alternan con las calurosas y las estaciones están marcadas.

Los techos a dos aguas son eficientes en zonas lluviosas pues dejan correr el agua sin que ésta se empoce, protegen de la nieve, proveen de mucho espacio en los áticos y de mucha ventilación. Sin embargo pueden ser problemáticos en zonas de huracanes; en especial si los marcos no están correctamente sostenidos, los vientos pueden levantar el techo y hacerlo volar.

En el Perú, sin embargo, este tipo de techado solo es común en las regiones de la Sierra y la Selva. La costa, donde vive la mayor parte de la población, es un desierto, por lo que los techos planos son la regla general.  

Los materiales que se usan para estos techos incluyen tejas, asfalto, madera, lajas de concreto y otros cerámicos. Para regiones muy lluviosas o con caída de nieve, se recomienda que el ángulo sea de al menos 40º.

Tipos de techos a dos aguas

Sencillos: Es el techo típico que un niño hace cuando dibuja una casa. Tiene dos paneles de igual tamaño que se encuentran en la parte superior haciendo un ángulo. Sus ventajas son que se drenan fácilmente en zonas lluviosas, permiten un espacio amplio en los áticos, proveen de una buena ventilación, son fáciles de construir y son baratos. Sin embargo tienen el riesgo de desplomarse en zonas muy ventosas.

Frontales: Hecho con el mismo diseño, se coloca en la parte frontal de una casa a modo de recibidor o de pórtico. Este estilo puede verse en las casas coloniales de influencia inglesa u holandesa.

Cruzados: Se trata de dos secciones de techo cruzadas en el centro en un ángulo recto, creando hasta cuatro frentes triangulares y canales centrales por donde pasa la lluvia. Es el estilo que aún puede verse en las casas estilo Tudor.

Con cobertizo: El cobertizo puede encontrarse adjunto a uno de los muros o a la parte más superior del techo principal.

Holandeses: Es una combinación entre un techo a cuatro aguas (que tiene pendientes en sus cuatro lados) y uno a dos aguas, en el que el segundo se instala como remate del primero, muy populares en los Países Bajos y de ahí su nombre.

Materiales usados en los techos

Se usan diversos materiales para hacer techos a dos aguas, como por ejemplo:

Tejas de cerámica o de concreto: La mayor ventaja es que son las más duraderas, en especial las de concreto, ya que resisten a todo, desde lluvias hasta fuertes vientos. Sin embargo son pesadas y si la estructura de la casa es débil, existe el riesgo de colapso. El precio promedio de las tejas de cerámica (conocidas como tejas andinas en Perú) es de S/.2 por unidad y se usan unas 20 tejas por metro cuadrado, por lo que el precio puede alcanzar los S/.40 por metro cuadrado a precio completo. Te recomendamos comprarlas al por mayor para obtener un mejor precio.

Láminas de metal acanaladas: También conocidos en Perú como techos de calamina, son los más comunes y existen marcas reconocidas como Aceros Arequipa, Eternit y Fibraforte que los construyen. Son durables y fáciles de instalar, pero no son acústicas, es decir, que amplifican cualquier sonido de golpes exteriores. Sus precios son variables dependiendo de la marca, el grosor y el uso que se le dará.

Tejas de asfalto: Son baratas y fáciles de instalar, pero no son muy amigables con el medio ambiente, no permiten muchos estilos y son sensibles a los elementos como vientos fuertes y el exceso de calor. Su precio aproximado es de S/.25 por metro cuadrado.

Acabados de madera: Son los que más requieren de mantenimiento, pero permiten todo tipo de estilos y dan un toque auténtico. Son también los más caros.

Cómo instalar un techo a dos aguas

Aunque siempre recomendamos acudir a un profesional cualificado, los pasos a seguir para instalarlo tú mismo son los siguientes:

- En primer lugar, tendrás que clavar las placas superiores en todas las paredes exteriores, medir y cortar las vigas del techo y cortar el tablero. 

- Luego, coloca las tablas a través de las vigas del techo y calcula la inclinación necesaria. 

- Corta las tablas una vez que encuentres el punto en que se unirán.

- Haz un nudo en el encuento de cada panel con cada viga para sostenerlos y arma poco a poco el techo. 

- Luego empieza a clavar las tablas a la estructura asegurándote de que queden paralelas a la estructura de los muros. 

- Una vez construida la base, cubre el encuentro con tablones de inglete.

- Finalmente, coloca láminas de papel de alquitrán sobre toda la base para colocar las tejas que hayas elegido sobre el mismo. El alquitrán hará que las tejas se peguen. Algunas, sin embargo, necesitarán que las asegures con clavos para mayor seguridad.

Techo a dos aguas contra techo a cuatro aguas: ventajas y desventajas

Las principales ventanas del techo de dos aguas es que es sencillo, barato, versátil y permite crear un espacio de ático suficientemente grande para agregar una habitación entera a la casa. El techo a dos aguas es ideal para climas lluviosos y si se construye bien, puede resistir el peso de la nieve sin problemas. Su mayor problema, sin embargo, es que los vientos fuertes pueden levantarlos con mucha facilidad, por lo que no son ideales para lugares con posibilidades de huracanes.

Los techos a cuatro aguas, por su lado, son excelentes a la hora de resistir vientos y son más versátiles que los techos a dos aguas, ya que proveen de más espacio, sobre todo hacia arriba, para crear espacios en el ático. No obstante son más caros y su instalación es más complicada, sobre todo porque necesitan de más materiales y de mano de obra más especializada. Un techo de cuatro aguas mal instalado puede tener fugas e inundar la casa si no se trata el problema a tiempo.